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October 6, 2010
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3000×4000
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Camera Data

Make
Canon
Model
Canon PowerShot G9
Shutter Speed
1/1244 second
Aperture
F/5.0
Focal Length
37 mm
ISO Speed
80
Date Taken
Jan 6, 2010, 8:12:05 PM
Software
Adobe Photoshop CS4 Macintosh
Sensor Size
5mm
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El hombre y su soledad by pablotesoriere El hombre y su soledad by pablotesoriere
Fotografía tomada en Cabo Polonio, Uruguay (2010).

Hay muchas imágenes que registro que me cuesta enormemente relacionarlas con algún pensamiento.

Esta imagen la considero de las más bellas que he retratado... Difícil encontrarse con la magnitud de este cielo y semejante personaje en el horizonte junto a su hogar disfrutando de la soledad.

Su propio ser enfrentando el poder de la naturaleza.

Hoy leí un artículo excepcional de Jean Pierre Dubarri. Se los dejó para que mediten y comenten junto a mi fotografía.

El hombre, su soledad, su libertad y finitud“

Un hombre sabio ha de proporcionar sus creencias a la evidencia” (Hume).

Francamente he pensado varias veces si iniciar este artículo, en diversidad de sitios, desde mi oscura ciudad hasta en la última cota de altitud de la montaña que subí y escale la última vez. Pero al fin he creído conveniente hacerlo desde mi soledad, un punto de vista del hombre de la calle, abandonando las terminologías filosóficas y los malabares lingüísticos de la teología, ésta última que tomaremos de vez en cuando para poder “entender” el fenómeno religioso.Ya en otro artículo hice referencia al librepensamiento y a lo que ello conlleva; el agnosticismo, el escepticismo como una “inquietud”, como diría un religioso, del hombre moderno, que fuera del “pasotismo” que la propia Iglesia quiere hacer caer sobre ellos, es la esencia del hombre pensante y consciente de su soledad en el mundo, así como de su finitud.Sobre el hombre.

La teología quiere hacer del hombre un ser infinito protegido por una entidad llamada Dios, al cual le da atributos, consciencia y forma. Y del cual nada hay probado, ni menos argumentado.

Como dice Javier Sádaba, “no dar una prueba positiva que demuestre la consistencia del misterio”, o Misterio para mi contertulio y rival, sacerdote católico Antoni (10), en las news de Internet [1].

Como dijo el papa León X (1513-1521) dirigida al cardenal Bembo: “Desde tiempos inmemorables es sabido cuán provechosa nos ha resultado esta fábula de Jesucristo”. Y no va descaminado si vemos como se ha formado una religión a base de mentiras; manipulaciones que tienen la intencionalidad de acotar la libertad innata del ser humano así como su capacidad de pensar.

Sobre un repaso a mi pequeña historia en los debates de los newsgroups, saco la conclusión que son pocos (sobre todo en proporción a la población general) los que verdaderamente se “preocupan” por la existencia o no de Dios, o de un dios. Unos por omisión y otros por la comodidad de agarrarse al dogma.Se que una vez más he vuelto a sacar esa vena agnóstica, ese agnosticismo que tanto defiendo; una forma de interesarse por la soledad y nuestra finitud. ¿Cómo me voy a preguntar si existe algo que ya de por si es utópico, ni mucho menos se tiene un concepto claro?

El deísmo no es otra cosa que sustituir a la religión por una determinada y subjetiva creencia en una entidad imaginaria. Es por lo tanto un descanso más ante la verdadera situación del ser humano en este mundo; la soledad. Y un agarradero por el vertiginoso rumbo de la vida hacia la finitud. Entraré más adelante en lo positivo que puede ser la soledad y su negatividad en determinados casos.La inmortalidad. Una utopía sobre la supuesta y falsa inmortalidad del ser humano, tan vendida y usada por cientos de creencias a lo largo de la trayectoria del hombre.

Cuando comenté la diferencia entre pensar y conocer, para posteriormente emprender una aventura hacia el entendimiento más profundo sobre el librepensamiento, dejé en evidencia la ilógica justificación de la fe, la creencia en su fase más primaria y su aberración cuando se convierte en dogma sin evidenciar nada, por supuesto.

Sobre la fe.

Aunque hice un resumen en el otro artículo sobre el librepensamiento, es desde mi punto de vista el resultado de la necesidad en buscar un auxilio ante la dura vida. No es malo en si misma, solo se negativiza cuando se antepone a la realidad. Haré un apunte más, para diferenciar el doble significado del término fe que no viene dado de pistis (pistis), uno “objetivo”, como que sea un hecho, un proposición, una persona o un credo. Y el otro significado como “subjetiva” como la forma dogmática. Según comenta Javier Sádaba, “la religión católica comprende tres elementos esenciales: la fe, el dogma y la autoridad” (6).

El protestantismo ha suprimido la autoridad, aunque lo ha centrado en su forma de evangelización, el conductismo del cual se nutre y por lo cual se derivan tantas sectas.La esencia de la religión hay que situarla en el primero de los términos de los dualismos. Ello exige descartar a priori todo lo que es ciencia, teoría, conocimiento…, como ajeno a la religión. Por tanto, religión y ciencia [creencia (=fe) y conocimiento] no tienen puntos de encuentro; cada cual podrá desarrollarse libre y eficazmente, según su propia naturaleza (7).

Con respecto al par conocimiento/creencia y la relación entre ambos, “era inevitable, como dice Huxley”(9), que surgiese el conflicto entre agnosticismo y teología.

La doctrina “gnóstica” del clericalismo sostiene que hay proposiciones que los hombres deben creer, sin evidencia lógicamente satisfactoria (8)La “necesidad” de la teología para amparar con sus malabares y con sus falacias a la religión, no es hoy en día una base sólida, máxime en una sociedad de la información y mucho más avanzada en el conocimiento. Es más, la existencia de Dios no es la preocupación del hombre moderno como antaño, que soportado por la ignorancia del pueblo. El “Misterio” de la Biblia, que hace tan solo dos siglos que su prohibición fue levantada, y de lo cual, desde la Vulgata hasta las actuales biblias se pueden apreciar mentiras, contradicciones, mitologías de otras culturas, plagios, etc. no es la “gran” preocupación.

Hoy en día el estudio, la libertad y el fin de la censura eclesiástica, así como los teólogos disidentes del Santo Oficio revelan el gran engaño que hubo y hay en el seno de las religiones.

Sobre la finitud.

El hombre busca su propio lugar en la cadena de la vida y de su conclusión, la muerte. Siempre he mantenido que el hombre es un animal consciente de su finitud, pero con la capacidad de crear utopías, ilusiones capaces de “inmortalizarse” en el más oscuro de su subconsciente. Pero la realidad, su finitud hace que el hombre ateo de hoy, ese despreocupado de Dios, o de su existencia, ese que vive a la marcha de la ciencia, a las evidencias, hace que busque y anhele otra “deidad” (si se me permite la expresión) más acorde con la realidad: el dolor, la soledad.

Es el hecho por lo cual hoy en día se tienen cientos de sectas, cada una con su particular doctrina, creencia, dios, y misterios. La eutanasia que tan firmemente condena la Iglesia será la que algún día acabe con muchas de estas religiones . Religiones del dolor, dolor eterno, penitencia eterna por pecar , por no creer en sus dogmas o no seguir sus doctrinas. Las religiones han sabido comerciar bien con los cadáveres y sacar un buen beneficio de la muerte.

En el momento que el hombre admita su finitud estará vacunado contra esas supercherías, solo queda vencer al dolor y al miedo generado por la subconsciencia y aplicar el razonamiento. Como dice Amin Maalouf, “el olvido es peor que la muerte física porque la muerte es inevitable”.

El hombre como animal que teme y conoce el dolor desde sus primeros años de vida busca evitarlo, tanto como su final en la cadena de la vida. Al igual que yo siento el frío viento en la cima de un risco a casi dosmil metros de altitud, y no hay nada más que subir, solo queda descansar y evitar caer. La eutanasia no pretende luchar contra un ser imaginario, ni destronar a quién no tiene siquiera trono. No.

Se dispone a quitar el dolor al hombre “moderno”, que con sus conocimientos ha sabido no solo crear las unidades del dolor, sino el verdadero quebradero de cabeza de la humanidad: el cómo, el miedo de su finitud. La existencia de Dios queda anulada ipsofacto para la Iglesia. ¿El hombre quita el dolor y Dios lo impone? Solo la teología intenta con sus pseudoargumentos y sus falacias fraguar materias incompatibles hoy en día como si de la búsqueda de la piedra filosofal se tratara. Y eso quedó atrás, en la época de Russell o de Sartre, donde se arremetía contra la religión o concretamente el catolicismo. Pero se ha pasado de la indiferencia sobre la religión a la necesidad de vivir la vida y dar una salida digna a ser humano. La finitud es un hecho, solo quedan viejos doctores de la Iglesia que aún se empeñan en fundamentar esos pseudoargumentos del misterio en base a la fe. La fe que como bien hemos comentado carece de fundamento y conlleva al fanatismo. Así como las nuevas generaciones de fundamentalistas evangélicos provenientes de la Reforma y que a golpe de Biblia afirman sin evidencia alguna la no finitud.

¿Cual es la verdadera intencionalidad de esas religiones?
¿Dónde queda la cita de Hume?

Sobre la libertad.

Regresando a los senderos de la teología sus “fundamentos” se basan en en pseudoconcepto de “Verdad Absoluta”, no se admite refutación, ni falsedad como dice Javier Sádaba (4), y verdades absolutas no hay. Citando sus mismas palabras: “La fe tradicional es incompatible con la ciencia porque aquella utiliza un concepto de verdad que es insostenible desde la fuerza cognoscitiva del método científico.” La religión busca truncar la finitud, dar la compañía imaginaria al hombre que teme su soledad.El librepensamiento, si entendemos como tal: “…aplicando el razonamiento, a partir del racionalismo, no aceptando enseñanzas dogmáticas autoritarias, ni cargas externas basadas en normas, doctrinas, sobre la base de la fe.” (5), nos da margen para aceptar nuestra finitud con firmeza y con ello buscar el mejorar nuestra vida. La Iglesia con el Misterio, del cual ya hablaré más delante, busca lo trascendente, como le decía a un buen amigo mío y conocido en las news en una comida, un término muy florido y vacío.

¿Qué es para las religiones lo trascendente? ¿Qué es lo que transcurre después de la muerte de un ser vivo? ¿Saben los doctores de la Iglesia que hay verdaderamente después un un encefalograma plano, cuando cesa el funcionamiento del tallo cerebral? O cuando la células se empiezan a descomponer y destruir ¿Está aún la supuesta “alma”? Porque la vida existe en la muerte de un ser. Corta, pero existe, una vida caótica, una disgregación de células agonizantes.

El Misterio, lo trascendente, solo busca generar temor, confusión a base de falacias, a golpe de leyendas y mitologías como “la resurrección de Jesús”, mentiras y plagios de otras culturas, que como Mitra igualmente tuvo que pasar tres días en la tumba para posteriormente resucitar. Si hacemos un recorrido a los fragmentos sacados de la Biblia, la resurrección no solo es una mera leyenda, sino el peor fraude que vende la Iglesia. Tema que retomaré en un próximo artículo.Espero que esta breve introducción a la finitud del hombre, al conocimiento o mejor dicho al reconocimiento de nuestra limitación en la tierra haya servido para entender las posturas contrarias a las religiosas, y para comprender nuestra soledad en el mundo. Aunque luego seamos una sociedad gregaria por egoísmo y supervivencia, es el hombre quien se crea el infierno o el cielo en la propia existencia. Lo demás parte de mitologías importadas, de necesidades patológicas derivadas de traumas, ansiedades, psicopatías o simplemente fantasías impuestas (por la vía dogmática) de las religiones y sectas.

Como decía Javier Bardem en una entrevista, no hace mucho tiempo, “un día eres el mejor y al siguiente no vales un duro. Como ni lo uno ni lo otro es verdad, me quedo con la ecuanimidad que me otorgo a mi mismo” Lo mismo rubrica Dubarri, solitario y finito agnóstico sobre la faz de la tierra.

Notas:(1) Newsgroups es.charla.religion.(2) Bioética Laica. Javier Sádaba () 1988(4) Saber Vivir. Javier Sádaba (Ediciones Libertarias) 1988 – pag.103(5) Librepensamiento. © Dubarri (www.elaverno.net) 2004(6) Bioética Laica. Javier Sádaba (Editorial Trotta- 1988) pag. 54(7) ibid., pag. 54(8) ibid., pag. 55(9) “Nosotros (los agnósticos) no tenemos la más leve objeción a creer lo que sea, si se ofrecen buenos fundamentos para la creencia” (Agnosticism and Christianity)
El Averno. Dubarri. 2003

Gracias Jean Pierre Dubarri por esta excelente reflexión.

Copyright fotográfico: Pablo Tesoriere
:iconshear-atmos-fear:
shear-atmos-fear Featured By Owner Oct 11, 2010  Professional General Artist
amazing =)
Reply
:iconpablotesoriere:
pablotesoriere Featured By Owner Oct 12, 2010  Professional Filmographer
thanks!
Reply
:iconcassie-kelley:
Cassie-Kelley Featured By Owner Oct 6, 2010
La colour es mas bien!
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